Mostrando entradas con la etiqueta Carrillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carrillo. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de abril de 2007

30 años no es nada. (3ª parte)


Alargo un poquito este tema ya que me parece de interés la columna que se "cascó" el señor Carrillo el domingo 8 del presente en el diario El País.

Según D. Santiago "el franquismo sostenía a EEUU en la guerra fría". ¡Olé! Pues ya era fuerte el "enano de Ferrol" para adecuar las políticas de la superpotencia a sus intereses.

Una cosa es que los gringos apoyasen a Franco para evitar un posible gobierno comunista en esta parte de Europa y otra bien distinta es que los yanquis solo fuesen anticomunistas porque lo dijese el "caudillo". El único apoyo a los americanos en su lucha contra la URSS, a la que yo nunca consideraré comunista, dado por el gobierno franquista fue la cesión de terrenos para las bases. Y esta cesión se hizo a cambio de ayuda económica por parte del Banco Mundial para salir de la crisis que la autarquía, creada siguiendo las ideas de los ministros más falangistas del régimen, causó en España.

Nos cuenta que, debido a que la dictadura se había convertido para el empresariado en un obstáculo hacia un desarrollo más amplio del capitalismo y los trabajadores e intelectuales pugnaban por conquistar la libertad "se producía una convergencia puntual entre clases y sectores sociales diversos y opuestos" y esta "fue la razón y la base de un consenso excepcional, de una difícil reconciliación entre los dos bandos que se enfrentaron en la Guerra Civil".

Nos recuerda que el PCE, en el año 1956, planteó la política de reconciliación nacional que iba a ser la clave del cambio. Vale, estoy de acuerdo, pero recuerde también cómo dejó a los camaradas que estaban en el monte luchando y cómo tuvieron que salir del país por sus medios, sin ningún tipo de ayuda. Incluso andando desde el sur de España hasta Francia. O cómo se olvidó a Julián Grimau, casi un héroe en el resto del mundo, con alguna calle con su nombre y aquí no lo conoce ni dios.

Después continúa el señor Carrillo haciendo propaganda y autobombo del "eurocomunismo", que no es más que social-democracia pero con otro nombre.

En otro párrafo: "..., el PCE resultó ser la fuerza en mejores condiciones para desarrollar iniciativas y movimientos de masa (al loro con esto), en los que se lograba unir a sectores sociales diversos, que contribuyeron a desgastar la dictadura. Pues estando en mejores condiciones para mover a las masas, ¿por qué no las movió? Porque si las mueve los señores de los bancos se cabrean. Y los señores de los bancos eran los que estaban haciendo la transición.

Porque ¿quienes han sido los más beneficiados con el cambio de régimen?

Nosotros no por lo menos.

Como ciudadanos hemos conseguido libertad para hablar, pero no puedes decir que el rey mata osos borrachos o que la Iglesia Católica S.A. está robando al Estado.

No podemos elegir al Jefe del Estado, eso solo lo puede hacer la genética a la que elevo todos los días mis plegarias pidiéndole otro rey pasmado que no robe tanto como el actual.

Sin embargo los grandes capitales han visto aumentada su riqueza ya que la expectativa de libertad evitaba conflictos en las calles, y esta estabilidad permitía al capital extranjero invertir en España y explotar a sus obreros. Y al ingresar en el Capitalismo de lleno nos vemos obligados a tener créditos e hipotecas con las que la banca engorda a pasos agigantados.


Puedo estar conforme con lo hecho en aquel tiempo, ya que las circunstancias lo podían exigir así. Pero es que no lo estoy.

Un compromiso mínimo que se podía haber adquirido, y no se hizo, hubiese sido el de un referéndum cuando la situación política lo permitiese. Otro la anulación de los "juicios-farsa" del franquismo. Entiendo que no se podía pedir el enjuiciamiento de la dictadura y sus miembros, ya que los mismos jueces eran, y en su mayoría siguen siendo, franquistas y también casi todos los miembros del Gobierno y oposición, incluidos algún miembro del P$OE. Pero dejar todo con tal de permitirnos participar en unas elecciones y conseguir algún diputado me parece mucho dejar.

En fin, que mucho hablar, pero mucho más que callar.

30 años no es nada. (2ª parte)


El PCE cumple treinta años de legalización, ¿y qué?

Desde su fundación, allá por los años veinte, ha ido posponiendo una y otra vez cualquier acción revolucionaria.

La primera ocasión que se le presentó fue la Revolución de Asturias (1934) que, aunque supo aprovecharla, la falta de organización la echó a perder. Quisiera hacer notar al lector que en esos momentos no tenía ningún diputado en las Cortes.

La segunda, durante la guerra civil de 1936, no la utilizó por que el PCUS, y Stalin en particular, creyó más conveniente el mantenimiento de la democracia burguesa en vez la emancipación de la clase trabajadora. Y además, aprovechó para cargarse a posibles rivales de izquierdas como la CNT o el POUM, que realmente estaban llevando la revolución, de manera práctica, a la zona nordeste del país. Desde el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 tenía diputados en las Cortes.

La tercera y última fue hace más de treinta años. Con los cuadros formados y la militancia preparada desde el final de la guerra, se presentó la ocasión en las ansias de cambio de la mayoría del pueblo español pero, nuevamente, se frena. Esta vez la causa fue el "euro-comunismo" de Carrillo y su dirección que, en apenas diez años, pasó del estalinismo más duro a posturas social-demócratas con las que se ganó el apoyo de la mayoría de los partidos políticos europeos y la banca española, pero, claro está, el rechazo de la clase obrera.

En estos treinta años que han pasado, el "Partido" ha perdido a sus mejores cuadros y toda la infraestructura creada durante la clandestinidad. Y ha sido así porque las direcciones no quieren un partido preparado para cuando llegue el colapso del capitalismo poder tener unos consejos obreros que guíen al proletariado hacia la emancipación, aplicando la práctica del marxismo. Sólo quiere tener funcionarios que trabajen dentro del Estado burgués para llevar a la "empresa" a buen término y tener, ellos, un asiento cómodo donde se cobre sin trabajar, o haciendo políticas desnatadas más cercanas a la social-democracia.

Y, por cierto, el Banco de Santander es quien mantiene económicamente con créditos al Partido y no la militancia ni el salario de sus cargos electos.

Comunismo puro y duro.